Aunque los conceptos relacionados con la cadena logística y cadena de suministro se asemejen, ¡no los confundas!

Cada uno tiene sus objetivos, componentes y funcionalidades que las distinguen. Por eso, te hablaremos de sus diferencias, cómo se organizan y qué estrategias puedes implementar para optimizar tu cadena logística.

En primer lugar, es necesario aclarar que la cadena logística forma parte de la cadena de suministro. Siendo así, la primera contempla los procesos de almacenamiento y transporte de un producto fabricado.

Mientras que la última engloba todo el proceso, desde su fabricación hasta la entrega al cliente final.

Por tal motivo, la logística cumple un papel clave en la economía. Además de ser entendida como un conjunto de procesos de planificación, implementación y control, asegura el flujo eficiente de bienes, servicios e información a lo largo de la cadena de suministro.

Si quieres saber cómo optimizar tu cadena logística y aprovechar mejor los recursos, sigue leyendo.

Cadena logística vs. cadena de suministro. ¿En qué se diferencian?

Para entender cómo funciona la cadena logística, lo primero que debes saber es su diferencia con la cadena de suministro.

Cabe destacar que, en la economía actual, las actividades productivas como la industria alimentaria se organizan en cadenas de suministros.

Estas comprenden acciones que abarcan desde el diseño de productos o servicios (creación de marca, etiquetas de productos alimenticios, etcétera.), hasta su entrega o prestación final.

Por su parte, la cadena logística integra diversos procesos, destacando los siguientes: manejo de pedidos y distintos tipos de inventarios, gestión de almacenes y transporte de insumos y bienes.

Así, la logística es clave para el funcionamiento adecuado de la cadena de suministro.

En cambio, la cadena de suministros satisface las necesidades del cliente final. Para ello, cumple las siguientes tareas: entrega oportuna de bienes y servicios, reducción de pérdidas o merma, canales de comunicación y coordinación e imprevistos de demanda u oferta.

La cadena logística está compuesta por actividades y operaciones externas, donde se incluyen los siguientes aspectos:

● Transporte: medios materiales para transportar el producto y planificación de rutas, al menor costo.

● Almacenamiento: emplazamiento del producto, dimensión y características del almacén.

● Distribución: traslado del producto hacia el punto de venta o cliente.

Mientras que la cadena de suministro se enfoca en tres elementos básicos que detallamos a continuación:

● Suministro: actividades para obtener y entregar materias primas para la producción.

● Fabricación: proceso de transformación de las materias primas en productos.

● Distribución: entrega a los consumidores finales, a través de una red de transporte, locales comerciales, etcétera.

H2: Errores más comunes en la cadena logística

Las empresas se enfrentan a grandes desafíos que les impiden mejorar la organización de su cadena logística. En parte, esto se debe a que cometen errores que ponen en riesgo su desempeño y rentabilidad.

Esto se refleja en el costo de transporte, logística y procesos administrativos. Por ejemplo, en América Latina y el Caribe, donde equivalen al 20 % de los costos de producción, el doble del promedio mundial.

Descubre cuáles son esas fallas y evalúa si esto sucede también en tu empresa:

● Baja ocupación y utilización de la flota de transporte.

● Poca inversión en nuevas tecnologías y herramientas de gestión.

● Informalidad y bajo nivel de capital humano.

● Marco regulador desactualizado.

● Escasa inversión en gestión de activos.

● Altos costos logísticos y comerciales.

● Infraestructura de transporte ineficiente.

H2: Estrategias para optimizar la cadena logística

Latinoamérica también se destaca por su desempeño logístico, ya que algunos países de la región lideran este sector productivo.

Entre estos se encuentran Panamá, Chile, México, Brasil, Uruguay, Argentina, Ecuador, El Salvador, Costa Rica y Colombia.

Como ves, las empresas que invierten en pro de mejorar su competitividad, rentabilidad y productividad, tienen que reorganizar su cadena logística.

Algunas de las ventajas de contar con procesos eficientes que sumen a la cadena de valor, son:

● Superar distancias y crear convergencia espacial entre oferta y demanda.

● Aumentar el nivel de competitividad.

● Brindar oportunidades de empleo y acceso a bienes.

● Impactar en la desaceleración del cambio climático.

● Disminuir costos logísticos y comerciales.

● Incrementar las exportaciones.

● Reconfigurar las cadenas de suministros globales.

● Aumentar la resiliencia y gestión de riesgos.

● Ganar altos niveles de eficiencia operativa y calidad de servicio.

Ahora que sabes las ventajas de invertir en tu cadena logística, conoce 5 estrategias que puedes implementar para optimizarla:

1. Modernización y digitalización de procesos.

2. Adopción e implementación de soluciones y herramientas de gestión (nuevas tecnologías, software ERP.).

3. Contratación de recurso humano, con experticia en la organización de almacenes.

4. Visión sistémica, resiliencia y gestión del cambio.

5. Crear y ejecutar proyectos para contribuir con la reducción del cambio climático.

Por tal motivo, aprovechar al máximo los recursos disponibles para reorganizar la cadena logística es clave.

Además, la eficiencia operativa es fundamental en la industria alimentaria, sobre todo para garantizar la inocuidad alimentaria y la conservación de alimentos, atender los procesos que impactan en la cadena de suministros e invertir en mejoras logísticas, para ganar competitividad y rentabilidad es la meta.