La inocuidad alimentaria es una prioridad de salud pública y un asunto que nos atañe a todos. Sobre todo, porque fortalece la economía, el comercio y el turismo de un país. Además, contribuye a que caminemos todos juntos hacia una vida y un planeta más saludables.

Por eso, vamos a abordar este tema y hablar de soluciones tecnológicas que pueden ayudarnos a garantizarla.

Qué es la inocuidad alimentaria

Según la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) del Gobierno de Argentina, la inocuidad alimentaria consiste en la ausencia -a niveles seguros y aceptables- de peligro en los alimentos que puedan dañar la salud de los consumidores.

El concepto de seguridad alimentaria surge en los años 70. Basado en la producción y disponibilidad alimentaria a nivel global. En los años 80, se sumó la idea del acceso, tanto económico como físico.

Ya en la década de los 90, desde la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996, se llegó al concepto de inocuidad (Gobierno de México, 2018).

Existen diversidad de peligros transmitidos a través de los alimentos, ya sean de naturaleza biológica, química o física. Además, puede haber contaminación cruzada por bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas perjudiciales, como es el caso de los pesticidas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) incide en que los alimentos insalubres ponen en peligro la vida de todos (2010). Esta insalubridad puede resultar especialmente peligrosa para aquellos que son más vulnerables.

Nos referimos a los niños pequeños, las mujeres embarazadas, las personas mayores y los que ya tienen diagnosticadas enfermedades crónicas.

Pilares de la inocuidad alimentaria

Los cuatro pilares de la seguridad alimentaria son: la disponibilidad, el acceso, el consumo y la utilización de los alimentos (Organización Panamericana de la Salud).

Veamos de qué se trata cada uno de ellos.

Disponibilidad

Esto es, el suministro adecuado de alimentos a escala nacional, regional o local. Las fuentes de suministro pueden ser la producción familiar o comercial, las reservas de alimentos, las importaciones y la asistencia alimentaria.

Acceso

El acceso a los alimentos puede ser acceso económico, físico o cultural. Existen diferentes posibilidades para favorecer el acceso a los alimentos, como el empleo, el intercambio de servicios, el trueque, etcétera.

Consumo

Aquí influyen mucho las creencias, percepciones, conocimientos y prácticas relacionados con la alimentación y nutrición. A su vez, la educación y la cultura juegan un papel fundamental.

Utilización

Por último, la utilización o aprovechamiento biológico de los alimentos a nivel individual o a nivel poblacional.

Enfermedades que la inocuidad alimentaria ayuda a prevenir

Cada año enferman en el mundo alrededor de 600 millones de personas por ingerir alimentos contaminados (OMS).

Las enfermedades que se transmiten –como la diarrea o la salmonella– son causadas por bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas. Sin embargo, también pueden ocasionar enfermedades mucho más graves. Como por ejemplo la meningitis o el cáncer.

En la actualidad, se estima que una de cada diez personas en el mundo enferma tras ingerir alimentos insalubres. En este sentido, la OMS alerta que las enfermedades diarreicas afectan cada año a unos 220 millones de niños. De estos, 96.000 acaban muriendo.

Un dato estremecedor, que pone de manifiesto la importancia de vigilar la seguridad alimentaria en la industria.

Ayudas tecnológicas para garantizar la inocuidad alimentaria

Para garantizar la inocuidad alimentaria en la industria es necesario tener claros los factores básicos que intervienen en su conservación y manipulación.

Es indispensable asegurar la trazabilidad alimentaria y analizar un alimento en todo su proceso. Desde la cría, el cultivo en la tierra y la producción, hasta llegar a la comercialización.

De este modo, en caso de haber algún riesgo para la salud, se podrá retirar a tiempo del mercado. Preservando de esta manera la seguridad de los consumidores.

En este sentido, hay sistemas tecnológicos, como los ERP, que ayudan a las empresas durante todo este proceso. Por otro lado, el Internet Of Things (IoT) aplicado a la industria alimentaria es muy eficaz. Mediante sensores IoT se puede controlar el estado de los productos, los tiempos de distribución y la temperatura de los mismos.

Así, la recopilación de datos de los sensores mencionados revela posibles problemas y accidentes relacionados con la contaminación. Sin duda, una gran herramienta para que las empresas puedan garantizar la seguridad alimentaria.

Por consiguiente, la inocuidad de los alimentos es fundamental para preservar la salud y la seguridad alimentaria. Igualmente, es indispensable para garantizar el desarrollo económico, el comercio y la reputación internacional de cada país, tal y como hemos abordado anteriormente.

Los alimentos insalubres provocan enfermedades y provocan miles de muertes en todo el mundo. De ahí la importancia de tomar medidas al respecto.

Los ERP y otras ayudas tecnológicas pueden ayudar enormemente, pero debemos tener claro que la inocuidad alimentaria es responsabilidad de todos los miembros de la industria de alimentos.