El sector Manufacturas es muy amplio, así como las nuevas tecnologías que mejoran su rendimiento. Sin embargo, existe una máxima para este 2022, así como el futuro cercano: debemos transformar los riesgos en ventajas. Este pensamiento es clave para que los fabricantes se mantengan a la vanguardia sin morir en el intento.

Estudios de Deloitte, basados en el Modelo Económico de Oxford (OEM), indican un crecimiento del PIB en manufactura de 4.1% para 2022. Este ‘alentador escenario’, está motivando a las compañías a incorporar nuevas tecnologías, ganar participación y expandirse hacia nuevos mercados.

Las cadenas de suministro se vuelven muy relevantes

Las estrategias para la cadena de suministro este 2022 serán múltiples. Variadas empresas señalan que agregarán o diversificarán sus proveedores en los mercados existentes.

Hablando de tecnologías,  la integración de datos para visibilidad y planificar la oferta y la demanda, asoma como un imperativo. Recordemos que este conjunto de datos operativos y visibles para todos, aporta mayor conocimiento en las operaciones, desde control de piso, por ejemplo, hasta compra de suministros o pago a proveedores.

Poder reunir datos de diferentes instalaciones, líneas de producción y equipos, visualizar las dependencias de los proveedores y sus efectos en la logística general, aporta un notable valor.

Las redes de suministro digital y el análisis de datos son poderosos habilitadores para respuestas más flexibles, especialmente cuando ocurren interrupciones. No “conectar los puntos”, a través de los datos disponibles, puede ser catastrófico.

No existe eficiencia operativa sin adopción tecnológica

Fabricantes deben materializar la teoría y explotar las capacidades digitales existentes, desde funciones en el piso mismo de la fábrica, hasta la oficina del CEO. Poder estar más conectados, genera procesos más confiables, lo que conlleva a poder anticipar y no reaccionar ante los eventos urgentes.

En cuanto a la eficiencia operativa, se espera que año tras año, las inversiones en IIoT sean más masivas y de menor costo.

Pongamos un ejemplo. Un fabricante (por confidencialidad no develamos su nombre) de equipos pesados, ha estado acelerando su convergencia, ‘hombre, máquina y metodología’, mediante la optimización usando sensores (IIoT) para rastrear activos y conectar su maquinaria a la nube, para permitir información en tiempo real sobre mantenimiento.

Otros, por ejemplo, están transformando instalaciones industriales abandonadas o muy precarias con IIoT, robótica, plataformas de automatización y herramientas habilitadas con IA para apoyar la producción.

Y atención con las soluciones basadas en IA. La inversión en tecnologías de inteligencia artificial también se espera que vea un tasa de crecimiento anual por encima del 20 % hasta 2025.

La Fabricación Discreta se encuentra entre las tres principales industrias que esperan invertir más en IA, principalmente en gestión de calidad y mantenimiento preventivo y automatizado.

La fabrica inteligente representa un salto disruptivo, pasando desde la tradicional automatización, a un ambiente totalmente conectado, flexible, personalizado, seguro y más productivo.