HACCP, SQF, BRCGS, ISO 22000, entre otras importantes certificaciones, son claves en la Industria Alimentaria global. Continuemos conociéndolas.

ISO 22000

Esta certificación, desarrollada el 2005 por la Organización Internacional de Normalización (ISO), está enfocada para todas las empresas de Alimentos y Bebidas, incluidas aquellas que se ocupan principalmente de equipos, envases, agentes de limpieza, aditivos e ingredientes a lo largo de la cadena de suministro. Y es una de las principales certificaciones en la Industria Alimentaria.

Combina un sistema de gestión con las mejores prácticas en seguridad alimentaria y esencialmente garantiza que una empresa pueda cumplir o superar las regulaciones globales de seguridad alimentaria, lo que permite a una organización expandirse hacia nuevos mercados en caso de que surja la oportunidad.

Es posible esperar que una empresa que cuenta con la certificación ISO 22000 tenga, además, un excelente respaldo de documentos, un plan optimizado de recursos y una comunicación clara tanto externa como interna.

También tendrá una trazabilidad adecuada o mejor de la esperada, por lo que las partes interesadas pueden confiar en que sus productos son seguros.

Debido a que es una de las certificaciones más reconocidas en la industria, es un diferenciador respetado para las empresas de Alimentos y Bebidas de todo tipo.

Actualmente hay más de 30.000 certificados ISO 22000 activos, los que se pueden obtener en varias organizaciones que llevan a cabo el proceso de auditoría a cambio de un honorario.

FSSC 22000

La Certificación del Sistema de Gestión en Seguridad Alimentaria 22000 (FSSC 22000) en realidad considera los requisitos de ISO 22000 respecto a la seguridad alimentaria, la gestión y la comunicación, lo que significa que cualquier empresa que obtenga la certificación FSSC 22000 también cumple con las normas ISO 22000.

Sin embargo, esta certificación también incluye Programas Prerrequisitos (PRP) específicos del sector, así como estándares adicionales de coherencia e integridad.

El objetivo de la certificación FSSC 22000 es definir los riesgos y peligros que están presentes en la fabricación de Alimentos y Bebidas, para luego evaluarlos y controlarlos. Por ello es una de las certificaciones importantes en la Industria Alimentaria

Una vez más, puede aplicarse a cualquier organización de Alimentos y Bebidas, desde cualquier lugar en toda la extensión de la cadena de suministro, y también es reconocida por la Iniciativa Global de Seguridad Alimentaria (GFSI).

Certificaciones Industria Alimentaria

Las empresas con esta certificación se beneficiarán de una mejor comunicación, reducción de costos por retiro y recuperación, una mejor reputación y una mayor fidelización de la marca.

La certificación FSSC 22000 se encuentra entre las más populares y mejor consideradas, con más de 20.000 certificados activos, los que también se pueden obtener en cualquiera de las diversas empresas que llevan a cabo el proceso por el pago de una tarifa.

GMP

La certificación de Buenas Prácticas de Fabricación (GMP) fue creada por la FDA como una forma de identificar a los fabricantes que garantizan la calidad del producto al establecer procedimientos claros, documentarlos y capacitar exhaustivamente a los operadores sobre ellos.

El objetivo central de GMP está en optimizar los resultados al mismo tiempo que se minimizan los riesgos involucrados en la producción, procesamiento y envasado de alimentos, bebidas, medicamentos y dispositivos médicos.

Las regulaciones de GMP abordan una serie de áreas, incluido el mantenimiento de registros, las calificaciones del personal, el saneamiento, la verificación de equipos, el manejo de quejas y más. Por esto, es una de las certificaciones claves en la Industria Alimentaria

Existe cierta flexibilidad en la forma en que se aplican estos estándares para permitir las circunstancias únicas que existen en los diferentes negocios de Alimentos y Bebidas y, al igual que HACCP, la certificación está diseñada para alinearse con los estándares GFSI.

Esta certificación, se conoce en ocasiones como cGMP, en donde la “c” está por “current”, que significa “actual” en inglés.

Pero sin importar la forma en que aparezca, GMP implica excelentes prácticas de seguridad y productos que son confiables y seguros para el consumo.

Como es el caso de las certificaciones anteriormente expuestas, esta también se puede obtener en diversas empresas que tienen la autoridad para realizar una auditoría y garantizar que un fabricante de alimentos se adhiera a los estándares necesarios.

Nuevas Certificaciones Bajo Demanda

Los gustos de los consumidores están cambiando hacia bienes de origen y producción más sostenibles, así como hacia aquellos productos alimenticios y bebidas que son más saludables.

Algunas de las certificaciones que incluyen estas cualidades son más concretas que otras, ya que en algunas circunstancias aún no se ha alcanzado un consenso general sobre cómo definirlas.

Muchos clientes buscan alimentos y bebidas fabricados sin organismos genéticamente modificados (GMOs), y los sellos más populares (en EE.UU) son los de la Fundación Nacional de Saneamiento (NSF), el de A Greener World (AGW) y el del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).

Certificaciones Industria Alimentaria

 

Nuevos gustos

También existe una demanda por alimentos y bebidas de origen vegetal, y las certificaciones de NSF, la de Profesionales y Asociados Americanos de Acondicionamiento Físico (AFPA) y la de eCornell se encuentran entre las más conocidas.

Asimismo, las categorías de productos veganos y sin gluten también cuentan con varias certificaciones diferentes entregadas por diversos organismos.

Estas nuevas certificaciones en la Industria Alimentaria, van ganando popularidad entre los consumidores.

 

Para los productos veganos, las insignias de Vegan Action, BeVeg y Natural Food Certifiers se encuentran entre las más solicitadas, y para los productos sin gluten, tanto la BRCGS como la NSF, al igual que la Organización de Certificación de Ausencia de Gluten (GFCO) ofrecen certificaciones que son reconocidas.

Otra certificación que sigue ganando popularidad es la de los productos orgánicos, que se producen sin insumos químicos sintéticos y semillas modificadas genéticamente y que involucran al ganado alimentado y cuidado mediante métodos específicos.

El USDA entrega la certificación orgánica mejor considerada para productos y garantiza que las organizaciones que los fabrican mantengan una separación física estricta entre estos productos y los productos no orgánicos.

Por último, varias otras categorías de nicho de productos, incluidos los que no contienen lactosa y los que no contienen alérgenos específicos, aún no cuentan con sistemas regulados con los que se puedan etiquetar los productos.

Sin embargo, la Ley de Protección al Consumidor y Etiquetado de Alérgenos Alimentarios requiere que la leche, los huevos, el maní, las nueces, el pescado, los maricos, la soja y el trigo, que representan el 90% de todas las reacciones alérgicas a los alimentos, se declaren en el empaque del producto, ya sea en la lista de ingredientes o como anexo entre paréntesis.

Priorizar las Certificaciones más importantes

Dependiendo de cuánto tiempo lleve su negocio de Alimentos y Bebidas, es posible que su organización ya cuente con varias de estas certificaciones. También puede que esté recién comenzando y determinando cuáles realmente necesita.

Algunas, como la HACCP, son absolutamente vitales para competir en el mercado y ganar reconocimiento, mientras que otras pueden adaptarse o no a sus líneas de productos y objetivos para el futuro.

Su equipo de liderazgo deberá continuar investigando sobre estas certificaciones y los organismos que las regulan, con el fin de determinar el camino que va a seguir. Son por estos motivos que las certificaciones en la Industria Alimentaria son vitales.

Sin duda, las certificaciones dan legitimidad a sus productos y generan esa confianza tan importante entre su marca, sus empleados y consumidores, aunque cada uno requiere un nivel de mantenimiento y compromiso que no debe subestimarse.

 

Autor:

Jack Payne

Vicepresidente, Gestión de Productos y Consultoría de Soluciones de Aptean