La sofistificación y verticalización en las diferentes industrias, lleva a repensar las estrategias de negocio. Si deseo analizar la situación de mi compañía necesito datos, y muchos. Sin estos, no podemos hacer mucho. Es por ello, que a pesar de más de una década hablando del Big Data, no podemos obviar su importancia para el negocio y cómo se está gestionando. Es una estrategia comercial, no de TI, el área de TI es el  ‘puente’ dentro de la estrategia.

Expresar la magnitud e importancia global del Big Data hoy en día es ya algo conocido (se supone). Y también suponemos que muchas compañías están extrayendo exquisita inteligencia de ellos para una toma de decisiones más acertadas.

Para 2022, IDC pronostica que los ingresos mundiales de Big Data y Analítica, serán de aproximadamente US$274,3. 

Mientras lees este artículo, una cantidad brutal de exabytes se almacenan, recorren y traspasan todas las capas del espectro productivo global, desde transacciones bancarias, reservas online de vuelos o registros IoT dentro de un almacen.

Dicho con otras palabras, quienes estén realizando un efectivo, racional e inteligente aprovechamiento del Big Data, elevan sus estándares de productividad y competitividad.

Clásico es ya el informe del World Economic Forum (WEF) denominado, ‘Big Data, Big Impact: New Possibilities for International Development’, que señaló al Big Data como uno de los desafíos y problemas más inflexivos del mundo en ese entonces (2012). No estuvo errado.

Por ello,  muchas de las empresas líderes de la industria tecnológica están realizando suculentas adquisiciones en esta línea, reforzando sus tecnologías de Business Intelligence y procesamiento de datos.

Por su parte, los Estados y organizaciones están informando y generando plataformas públicas para comenzar a entender este paradigma y para empezar a obtener provecho de éste.

Esto conlleva a la tan anhelada transformación digital, como impulsor clave en la inversión en Big Data y Analítica, con iniciativas de nivel ejecutivo que den como resultado evaluaciones profundas de las prácticas comerciales actuales y demandas de mejores predicciones y análisis relacionados.

No es un secreto, a estas alturas, que aquellas empresas que deseean crecer, se están reestructurando para satisfacer estas demandas e invirtiendo en tecnología de punta, que les permitirá innovar y seguir siendo competitivas. Estos cambios tecnológicos están en el corazón de muchas de estas inversiones.

Las industrias que actualmente realizan las mayores inversiones en Big Data y Analítica son la banca y servicios financieros, fabricación, retail, la fabricación de procesos y sector público.

Para finalizar, dejaremos una interesante reflexión de Erik Brynjolfsson, economista del Sloan School of Management del Massachusetts Institute of Technology (MIT), quien dice que los datos valiosos de medición que aporta el Big Data son el equivalente moderno a lo que fue el microscopio.

Y mucho más importante, continúa Brynjolfsson, para el mundo de los negocios, la economía y otros sectores clave, es que los datos útiles que aporta el Big Data alejan las decisiones de la intuición y la experiencia, y las acercan al análisis, configurando toma de decisiones más científicas.